Fiel a su bajo perfil, una cambiadísima Athina Onassis (41) apareció por sorpresa el martes 27 en la Semana de la Moda de París, en el desfile de alta costura de Stéphane Rolland (que tuvo lugar en el histórico Cirque d’Hiver Bouglione), y su sola presencia acaparó miradas y flashes. Se trata de una reaparición muy especial, dado que la heredera de Aristóteles Onassis, que lleva una vida marcada por la discreción y lejos de los focos, no era vista en público desde julio de 2025. A diferencia de otras millonarias europeas, cuya presencia es habitual en galas, eventos y Fashion Weeks, las salidas de Athina son contadas y, casi siempre, vinculadas a entornos donde la elegancia o la solidaridad se imponen por sobre la exposición mediática.
Como siempre, no hizo declaraciones a la prensa y se limitó a posar unos pocos segundos, pero con eso no pudo evitar que todos advirtieran su gran transformación: visiblemente más delgada, con el cabello teñido de castaño oscuro y un voluminoso peinado que parecía un homenaje a los que usaba Jackie Kennedy, quien fuera la mujer de su abuelo, Athina funcionó como un imán para periodistas y curiosos.
Cabe destacar que su presencia en la capital francesa tenía como objetivo no sólo renovar su vínculo con la alta costura, sino también apoyar una iniciativa noble ya que, por tercer año consecutivo, los beneficios del desfile se destinaron a la Fondation des Hôpitaux, una institución que apoya a adolescentes en situación de riesgo. Brigitte Macron, la primera dama francesa y presidenta de la fundación, también estuvo presente.
La reconocida acróbata Natalia Egorova Bouglione sorprendió a los presentes con una coreografía de impacto, en la que se elevaba por los aires

