México está obligado a revertir la imagen de ser un país “con alto índice de corrupción”, de lo contrario desperdiciará su potencial económico y político para atraer inversión, generar empleos de calidad y mejorar la vida de los mexicanos, advirtió la International Chamber of Commerce México (ICC México).
Tras conocerse los resultados del Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) 2025, elaborado por Transparency International, México es identificado como uno de los países donde la corrupción ha permitido que el crimen organizado transnacional se infiltre en la política, fomentando la impunidad y debilitando las instituciones.
El organismo internacional que aglutina a corporativos internacionales lamentó que hasta ahora no exista “una ruta clara, pública y medible, con plazos, objetivos y mecanismos de evaluación, que permita conocer cómo se pretende transformar el Sistema Nacional Anticorrupción”, anunciado que desde el inicio del actual sexenio.
Para el ICC, los recientes casos de corrupción detectados a nivel municipal, estatal y nacional en México evidencian que el problema atraviesa partidos, regiones y niveles de gobierno, y que su impacto es directo sobre la actividad empresarial, la inversión y la cohesión social.
Pugnó porque estos casos no deben verse como hechos aislados, sino como síntomas de la necesidad de una estrategia nacional integral, coordinada y medible.
“Mejorar el desempeño de México en los índices internacionales de corrupción no es un tema de imagen: es una condición indispensable para atraer inversión, generar empleos de calidad y construir un país con mayores oportunidades para todas y todos los mexicanos”, resaltó la Cámara de Comercio Internacional en México.
El país tiene un enorme potencial económico y geopolítico; sin embargo, mientras no mejore de manera sustancial su desempeño en materia de corrupción, ese potencial seguirá parcialmente desaprovechado, advirtió.
México no está colapsando, pero tampoco está logrando las transformaciones necesarias para revertir de fondo la percepción de corrupción, ya que, en los últimos años, el país ha mostrado un deterioro en su posición dentro del ranking internacional, lo que refleja un problema estructural no resuelto.
La ICC señaló que el impacto de este estancamiento es tangible: la corrupción erosiona la confianza ciudadana, eleva los costos de hacer negocios, desincentiva la inversión y debilita el crecimiento económico, en un momento en el que México es el principal socio comercial de Estados Unidos y uno de los destinos naturales para procesos de nearshoring.
En la medición 2025, México obtuvo 27 puntos sobre 100, un punto más que el año anterior. No obstante, este avance marginal no se tradujo en una mejora real de fondo, ya que el país traía una baja de cinco puntos respecto de 2023, muy lejos de los niveles que se requieren para fortalecer su competitividad y generar confianza.
La ICC México explicó que esta aparente contradicción —subir un punto, pero no mejorar su posición relativa— se debe a que otros países avanzaron a un ritmo mayor, lo que confirma que México no está progresando al paso que exige el entorno global.

