Solicitar un pasaporte estadounidense para un bebé puede parecer un asunto logístico complejo, especialmente para los padres primerizos que deben conciliar los horarios de un recién nacido con las demandas burocráticas. Sin embargo, es posible tener un proceso seguro y sin problemas con una buena organización.
Es importante recordar que cualquier ciudadano de Estados Unidos, sin importar su edad, debe portar consigo su propio documento para poder viajar en avión al exterior del país.
Para los menores, no hay excepciones. Aun los bebés que tienen pocos días de vida requieren su propio pasaporte válido para cruzar las fronteras de forma legal y segura.
Si se trata de menores de 16 años, el procedimiento debe llevarse a cabo en persona en una oficina de aceptación autorizada, por ejemplo, en bibliotecas públicas, juzgados u oficinas postales.
El documento fundamental es el Formulario DS-11. Según las pautas oficiales del Departamento de Estado (DOS), para finalizar exitosamente esta solicitud, es necesario cumplir con reglas estrictas:
Los pagos por servicios de pasaporte están establecidos por ley y no son reembolsables:
Es importante señalar que la tasa de aceptación debe liquidarse por separado y directamente en el sitio donde se realiza el procedimiento. Asimismo, si se escoge el Servicio Expedito, que está pensado para situaciones de emergencia, hay tarifas adicionales.
Para certificar la elegibilidad del bebé, es necesario presentar documentos originales que se devolverán por correo después del trámite.
La partida de nacimiento de EE.UU. es la prueba más habitual de ciudadanía, que tiene que cumplir con requisitos particulares, por ejemplo, ser expedido en el estado o ciudad donde nació el menor, contener los nombres completos del infante y la fecha de su nacimiento y, sobre todo, los nombres de sus dos progenitores.
Es necesario presentar, además del original, una copia nítida (del lado frontal y trasero) de cada uno de los documentos.
Ningún centro de atención acepta las versiones electrónicas o digitales. Si el niño o la niña nació fuera del país, se tiene que presentar el informe consular de nacimiento en el extranjero.
La protección de los menores es un asunto de extrema importancia para la normativa federal. Por regla general, los dos padres o tutores legales tienen que estar presentes físicamente con el bebé para hacer el juramento ante el agente. No obstante, hay excepciones registradas para situaciones particulares:
De acuerdo con datos de la agencia en su página web oficial, la fotografía es uno de los motivos más frecuentes de retraso. Debe ser a color, de 2x2 pulgadas, tomada en los últimos seis meses y con un fondo blanco liso.
Para los bebés, se recomienda colocar una sábana blanca sobre un asiento de seguridad o acostarlos sobre una manta clara para asegurar que no haya manos de adultos visibles en la imagen.
No se permiten sombreros, chupetes ni anteojos. Por último, es importante recordar que los pasaportes para menores tienen una validez de solo cinco años. Cuando se agote el plazo, el procedimiento debe reiniciarse desde cero de manera presencial.

