La historia del empresario Fernando Chico Pardo, hoy accionista mayoritario de Banamex, está profundamente ligada a Carlos Slim Helú, el hombre más rico de México y uno de los magnates más influyentes del mundo, quien fue clave en el impulso de su carrera.
Mucho antes de que Chico Pardo encabezara la nueva etapa del histórico banco mexicano, el multimillonario se forjó dentro del círculo empresarial de Slim, en una época que él mismo recuerda como irrepetible: “Vivimos años fantásticos”, aseguró recientemente en entrevista para Bloomberg.
El vínculo entre Carlos Slim y Chico Pardo comenzó décadas atrás, en los años en que México atravesaba profundas transformaciones económicas y muchos de los grandes grupos empresariales del país tomaban forma. Fue en ese contexto donde ambos directivos se conocieron y comenzaron a trabajar juntos.
Fernando Chico Pardo inició su carrera en Wall Street y tras pasar por Salomon Brothers y Standard Chartered en Nueva York y Londres, regresó a México para fundar su propia correduría en 1970.
Años después, con apenas 27 años, creó en 1982 la casa de bolsa Acciones y Asesoría Bursátil, una firma que con el tiempo terminaría integrándose a Grupo Financiero Inbursa, donde ambos magnates hicieron una fortuna después de la privatización de empresas controladas por el gobierno.
El nuevo socio de Banamex recuerda que durante el sexenio de José López Portillo, cuando se nacionalizaron los bancos mexicanos, el gobierno pasó a controlar grandes participaciones en cientos de empresas. Fue entonces cuando Slim y Chico Pardo adquirieron varias compañías a una fracción de su valor, según relató a Bloomberg.
“México estaba en venta”, afirmó.
A su juicio, se trató de “una oportunidad única”, producto de la coincidencia entre un mercado en expansión y una decisión gubernamental sin precedentes. En ese entorno, comprendió que no bastaba con “comprar barato”, sino que era necesario actuar antes que los demás.
Tras ese primer acercamiento, Carlos Slim y Fernando Chico Pardo comenzaron a invertir en distintos sectores a través del conglomerado Grupo Carso, ampliando su presencia en industrias clave.
En la década de 1990, Carso adquirió Condumex, fabricante de cables de cobre que enfrentaba una competencia creciente frente a grandes grupos europeos. Ese escenario llevó a los empresarios a replantear su estrategia y apostar por segmentos más especializados del mercado.
La experiencia, recordó Chico Pardo, le dejó una lección importante sobre cómo dirigir empresas en sectores cada vez más globalizados y competitivos.
“Es fundamental entender dónde crece una industria, cuál es tu ventaja competitiva y cómo puedes transformar el negocio”, afirmó en entrevista con Bloomberg.
Con el paso de los años, el empresario también ocupó asientos en los consejos de varias compañías vinculadas al Grupo Carso, entre ellas Sanborns, Sears México y Grupo Posadas.
En la década de los 90, Fernando Chico Pardo vio su oportunidad para empezar a construir una trayectoria independiente. “Quería trabajar para mi familia. Empecé de nuevo. Mi propia carrera”, contó a Bloomberg Businessweek.
Aunque su carrera había crecido de la mano de Carlos Slim, también entendía que el control de Inbursa eventualmente quedaría en manos de la familia del magnate. Ese escenario lo llevó a desarrollar proyectos independientes y a impulsar nuevas plataformas de inversión.
Así, en 1997 fundó Promecap, su firma de capital privado. Años más tarde, en 2003, se separó formalmente de Inbursa y de Slim para concentrarse en sus propios proyectos.
Al mismo tiempo, se consolidó como presidente del consejo de administración de Grupo Aeroportuario del Sureste (Asur), uno de los operadores aeroportuarios más importantes del país.
Pese a esta decisión, Chico Pardo mantuvo su cercanía con el magnate y actualmente forma parte del consejo de administración de Grupo Carso.
Cuatro décadas después de haber formado una alianza con Slim, Chico Pardo protagonizó el año pasado uno de los movimientos más relevantes del sistema financiero: la compra del 25 por ciento de Grupo Financiero Banamex.
El empresario adquirió una participación mayoritaria de una cuarta parte de las acciones de Banamex, luego de la decisión de Citigroup de desprenderse de su negocio de banca de consumo en México.
La operación, valuada en alrededor de 42 mil millones de pesos, lo convirtió en el accionista individual privado más grande del banco y lo llevó también a asumir la presidencia de su consejo de administración.
En febrero de este año, Citi concretó además la venta de otro 24 por ciento de las acciones de la institución a un grupo de inversionistas, entre ellos: General Atlantic, Afore Sura, Banco brasileño BTG Pactual, Blackstone y Qatar Investment Authority (QIA).
Para Chico Pardo, el proyecto representa una apuesta de largo plazo para modernizar y fortalecer a la institución financiera y afirmó estar entusiasmado porque Banamex logre recuperar su cuota de mercado, luego de lo que atribuyó como una “falta de apetito de riesgo” de Citigroup en México.
“Me gustaría terminar mi carrera siendo el hombre que transformó Banamex”, aseguró.

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