JERUSALÉN.– Un video difundido recientemente por el grupo de investigación Bellingcat y verificado por varios medios internacionales parece contradecir la afirmación del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de que Irán fue responsable de la explosión que destruyó parcialmente una escuela primaria en en sur de Irán y dejó más de 175 muertos al inicio de la guerra que enfrenta a Washington, Tel Aviv y Teherán en Medio Oriente.
El material, grabado el 28 de febrero en la ciudad portuaria de Minab, en la provincia iraní de Hormozagan, muestra lo que expertos identifican como un misil de crucero Tomahawk impactando en un complejo militar del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámico ubicado junto a la escuela primaria Shajarah Tayyebeh, donde murieron principalmente niñas. El análisis del video, junto con imágenes satelitales y otros registros visuales, refuerza la hipótesis de que el ataque formó parte de una serie de bombarderos estadounidense contra instalaciones militares en la zona.
El clip, de apenas unos segundos, fue difundido inicialmente por la agencia semioficial iraní Mehr y posteriormente analizado por investigadores del grupo Bellingcat y periodistas de The New York Times y The Washington Post. En la grabación se observa una munición que desciende sobre un edificio del complejo militar, seguida por una columna de humo oscuro que se mezcla con nubes de polvo procedentes de explosiones precias en el área.
Trevor Ball, investigador de Bellingcat y extécnico en desactivación de explosivos del ejército estadounidense, geolocalizó el video en un punto cercano a la escuela y determinó que la munición corresponde a un misil Tomahawk, un arma de largo alcance utilizada por la Marina de Estados Unidos y que no forma parte del arsenal conocido ni de Irán ni de Israel. Otros expertos en armamento, incluidos analistas de seguridad y exfuncionarios militares consultados por distintos medios, coincidieron con esa identificación.
El Tomahawk es un misil guiado de precisión que puede alcanzar objetivos a unos 1600 kilómetros de distancia y suele ser lanzado desde buques o submarinos. De acuerdo con el Departamento de Defensa estadounidense, cada misil mide aproximadamente seis metros de largo y transporta una ojiva con una potencia explosiva equivalente a unos 136 kilogramos de TNT.
La presencia de este tipo de armamento en el ataque refuerza la hipótesis de que Estados Unidos estuvo involucrado en la operación. El Comando Central del ejército estadounidense ha reconocido que utilizó misiles Tomahawk en los primeros días de la campaña militar contra Irán y difundió imágenes del destructor USS Spruance, integrante del grupo de ataque del portaaviones USS Abraham Lincoln, lanzando uno de estos proyectiles el mismo día del bombardeo.
El general Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, también confirmó en conferencias de prensa que las fuerzas estadounidenses llevaron a cabo ataques con Tomahawk desde el mar contra objetivos en el sur de Irán durante las primeras horas de la operación militar. En un mapa presentado por el oficial, la zona que incluye a Minab aparecía señalada entre las áreas atacadas en las primeras 100 horas del conflicto.
El nuevo video constituye la primera evidencia visual directa sobre el tipo de munición utilizada en el incidente que golpeó la escuela. Hasta ahora, el análisis de lo ocurrido se basaba principalmente en imágenes satelitales y en fotografías de los daños posteriores al ataque, ya que la guerra ha impedido el acceso de investigadores independientes al lugar.
Las imágenes satelitales tomadas en los días posteriores al bombardeo muestran daños en al menos una decena de puntos dentro del complejo naval del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, situado junto a la escuela. Los análisis sugieren que la zona fue alcanzada por múltiples ataques de precisión en rápida sucesión.
En el video analizado por Bellingcat se observa además que, antes del impacto del misil, ya se elevaba una columna de humo desde la zona donde se encontraba el establecimiento educativo, lo que sugiere que el lugar había sido alcanzado momentos antes por otra explosión.
Las autoridades iraníes sostienen que el ataque contra la escuela primaria Shajarah Tayyebeh causó al menos 175 muertos, en su mayoría estudiantes. De confirmarse, sería uno de los episodios más mortíferos para la población civil desde el inicio de la guerra.
Consultado el sábado por periodistas sobre la responsabilidad del bombardeo, el presidente Trump rechazó que Estados Unidos estuviera involucrado. “Según lo que he visto, eso lo hizo Irán”, afirmó el mandatario, sin presentar pruebas. Trump agregó que Irán es “muy impreciso” con sus municiones.
El secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, que se encontraba junto al presidente durante esa declaración, señaló que el Pentágono estaba investigando el incidente, pero aseguró que “el único bando que ataca a civiles es Irán”. Hegseth defendió la operación estadounidense en términos contundentes. “Estados Unidos, independientemente de lo que digan las llamadas instituciones internacionales, está realizando la campaña de potencia aérea más letal y precisa de la historia”, afirmó.
Sin embargo, varios indicios apuntan a una posible responsabilidad estadounidense. Uno de ellos es que el propio Ejército abrió una evaluación interna del incidente. Según las normas del Pentágono sobre mitigación de daños a civiles, este tipo de revisiones se inicia cuando existe una evaluación preliminar de que fuerzas estadounidenses podrían haber causado víctimas civiles.
Un funcionario estadounidense citado por la agencia AP también señaló, bajo condición de anonimato, que el ataque probablemente fue llevado a cabo por Estados Unidos, aunque no estaba autorizado a comentar públicamente sobre el asunto.
Otro elemento clave es la ubicación de la escuela, situada inmediatamente junto a una base naval de la Guardia Revolucionaria y cerca de barracones militares. Desde el inicio de la guerra, Estados Unidos concentró gran parte de sus ataques en instalaciones navales iraníes, especialmente en áreas próximas al estratégico estrecho de Ormuz.
Israel, por su parte, negó haber participado en el bombardeo de Minab y se ha concentrado en ataques más cercanos a su territorio. Según informes oficiales israelíes, sus operaciones se han desarrollado principalmente en el centro y el oeste de Irán, lejos de la provincia de Hormozgan.
El análisis de expertos en derecho internacional también ha generado preocupación. Janina Dill, especialista en derecho de los conflictos armados de la Universidad de Oxford, afirmó que incluso si la escuela hubiera sido atacada por error —por ejemplo, si los atacantes la hubieran confundido con parte de la base militar vecina— el hecho podría constituir una grave violación del derecho internacional humanitario.
“Los atacantes tienen la obligación de hacer todo lo factible para verificar el estatus del objeto atacado”, escribió Dill en la red social X.
La falta de acceso independiente al lugar de los hechos ha dificultado una investigación completa. Ninguna organización internacional ni grupo de expertos externos pudo llegar a la zona desde el inicio de la guerra para examinar restos de armamento o realizar peritajes sobre el terreno.
Agencia AP y diarios The New York Times y The Washington Post

