El Ministerio de Educación de la Ciudad anunció esta tarde que vuelven los controles por la celebración del último primer día (UPD), un festejo que se ha implementado en los últimos años en el que los alumnos que comienzan el año en el que finalizan la secundaria. La “celebración” de los estudiantes comienza la noche anterior al primer día de clases para despedirse de ese ciclo. Concurren sin dormir a la escuela a la mañana siguiente, la mayoría de las veces en estado de ebriedad, provocando disturbios tanto en la escuela como en la vía pública.
La disposición del ministerio, a cargo de Mercedes Miguel, establece que: “Los alumnos que se presenten en condiciones inapropiadas no podrán permanecer en los establecimientos educativos y se les computará una falta”.
El ciclo lectivo para el nivel medio comienza el próximo lunes en las escuelas de gestión estatal. La mayoría de los establecimientos de gestión privada ya comenzaron las clases en las últimas semanas, por lo que esta medida regirá para todo el nivel medio porteño a partir de 2027.
Según la información difundida por Educación, esta reglamentación especifica los casos en que los alumnos deberán ser sancionados:
sustancias psicoactivas.
riesgo la integridad física o afecte el desarrollo de la actividad
escolar.
cualquier objeto que represente un riesgo para la seguridad
física de las personas o de la escuela.
ámbito escolar.
En cualquiera de los casos antes mencionados, se puntualizó, las autoridades escolares deberán:
“La responsabilidad es de todos: estudiantes, familias y escuela. Hay maneras más lindas y saludables de celebrar el último primer día. Que sea un día de reencuentro y alegría para todos”, expresó la ministra Mercedes Miguel.
Antes de la difusión de la nueva medida, ya fue comunicada a directivos escolares y familias. Además, se solicitó a los equipos de conducción reforzar el diálogo con los adultos responsables para promover celebraciones seguras y en condiciones saludables.
La campaña también contiene recomendaciones a las escuelas para que puedan organizar un UPD especial para los alumnos del último año dentro del establecimiento y desarrollar –dentro del proyecto institucional– recreos activos con propuestas lúdicas y música.
Asimismo, se estableció que para mejorar el desempeño de los alumnos, la cantidad máxima de inasistencias pasa en este ciclo escolar de 25 a 20 por año en el nivel medio, tanto para instituciones públicas como privadas.
Actualmente 9 de cada 10 faltas no son justificadas lo que impacta negativamente en el aprendizaje: en la Ciudad en el nivel secundario la tasa de ausentismo es del 19,6%. Además, se establece que los alumnos solo pueden tener 5 faltas injustificadas por bimestre.
Los estudiantes perderán la condición de regular cuando acumulen más de 5 inasistencias injustificadas en dos bimestres consecutivos; en ese caso, deberá recuperar los contenidos en las instancias correspondientes (receso invernal o período diciembre-febrero). Con este cambio, la Ciudad busca terminar con el ausentismo reiterado, que es la antesala del abandono escolar.

