Un grupo de hackers vinculados a China accedió de forma no autorizada a los sistemas digitales del Ministerio del Interior de Italia y obtuvo datos de 5.000 agentes de la DIGOS (División de Investigaciones Generales y Operaciones Especiales).
Según reveló el diario Repubblica, el ciberataque, ocurrido entre 2024 y 2025, no fue un sabotaje sino un robo de información dirigido a nombres, funciones y sedes operativas de agentes involucrados en la lucha antiterrorista, la vigilancia de comunidades extranjeras y el seguimiento de disidentes chinos refugiados en el país.
“No parece que se hayan tomado datos sensibles relacionados con actividades operativas”, sostuvo la Policía en un comunicado.
Los ciberdelincuentes descargaron datos confidenciales sobre personal de distintas comisarías italianas tras vulnerar la red del Ministerio. Aunque la autoría se atribuye a actores cercanos al régimen chino, en el ámbito de la ciberguerra las pruebas suelen ser limitadas.
El Ministerio del Interior detectó la filtración mientras se reforzaba la cooperación judicial entre Italia y China. El titular italiano de la cartera, Matteo Piantedosi, ya había mantenido reuniones en 2024 con su homólogo chino, Wang Xiaohon, en Beijing.
La fiscalía de Prato, especializada en delitos relacionados con China, continuó con las investigaciones, y el 25 de noviembre se celebró una reunión entre el fiscal Luca Tescaroli y una delegación encabezada por el ministro adjunto de Seguridad Pública, Zhongyi Liu.
Durante las conversaciones en Prato surgieron sospechas en Roma sobre el conocimiento que tenían las autoridades chinas, lo que llevó a activar la alerta por el acceso no autorizado a los datos del Ministerio del Interior. Las autoridades del régimen no ofrecieron explicaciones a los cuerpos de seguridad italianos, lo que derivó en la suspensión de la reunión y en la interrupción de la cooperación judicial entre ambos países.
“Las actividades maliciosas fueron detectadas rápidamente por la Policía Postal como parte del monitoreo de seguridad rutinario de los sistemas informáticos del Ministerio del Interior”, señaló el comunicado. La Policía Postal de Italia es la encargada de investigar delitos cibernéticos en el país.
Según La Repubblica, el descubrimiento del hackeo afectó negativamente la cooperación creciente entre Italia y China en áreas como la lucha contra las drogas, los delitos informáticos, el tráfico de personas y el crimen organizado. La colaboración bilateral incluía investigaciones conjuntas sobre grupos mafiosos chinos enfrentados en el centro textil de Prato, cerca de Florencia.
Italia frustró una serie de ciberataques rusos dirigidos contra los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina, según informó la oficina del ministro de Asuntos Exteriores, Antonio Tajani. Los ataques también tuvieron como objetivo oficinas del Ministerio de Asuntos Exteriores, incluida la embajada italiana en Washington, así como diversas sedes olímpicas y hoteles en Cortina d’Ampezzo.
En total, alrededor de 120 sitios resultaron afectados, pero las autoridades aseguraron que los intentos de intrusión fueron “efectivamente neutralizados”. Los incidentes ocurrieron poco antes de la ceremonia de apertura de los Juegos, lo que motivó un refuerzo adicional de las operaciones de seguridad digital.
El grupo de hackers ruso Noname057 se atribuyó la autoría de los ataques mediante un canal de Telegram, señalando que la acción respondía al apoyo del gobierno italiano a Ucrania. “La postura proucraniana del gobierno italiano lleva a que el apoyo a los terroristas ucranianos se castigue con nuestros misiles DDoS en sitios web”, afirmaron en su comunicado. Los ataques DDoS (denegación de servicio distribuida) buscan saturar los servidores de un sitio web, impidiendo su funcionamiento normal.
(Con información de AFP)


