Una moneda de oro de 10 dólares acuñada en 1907, perteneciente a la serie “Indian Head” y producida en una variante experimental denominada “Type 2 Rolled Edge”, se consolidó como una de las piezas más valiosas del mercado numismático estadounidense. Su escasez, estado de conservación y características técnicas explican por qué algunos ejemplares alcanzaron precios superiores a los US$2 millones.
De acuerdo con el Servicio Profesional de Calificación de Monedas (PCGS, por sus siglas en inglés), a comienzos del siglo XX, el gobierno estadounidense impulsó una renovación integral del diseño de sus monedas.
En 1905, el entonces presidente Theodore Roosevelt encargó al escultor Augustus Saint-Gaudens la tarea de rediseñar toda la familia de piezas nacionales, desde las de menor denominación hasta las de oro de mayor valor.
Saint-Gaudens trabajó en su estudio ubicado en Cornish, New Hampshire, donde desarrolló numerosos bocetos y modelos. Sin embargo, debido a problemas de salud, solo logró completar de forma plena las piezas de US$10 y US$20, ambas introducidas oficialmente en 1907.
El diseño de la moneda de US$10 presentó una ruptura estética con emisiones anteriores. En el anverso se incluyó el retrato de una figura femenina con un tocado indígena, mientras que el reverso mostraba un águila posada sobre una rama, una imagen que luego influiría en diseños posteriores de menor denominación.
Dentro de la serie Indian Head, la variante Rolled Edge de 1907 ocupa un lugar particular. Esta versión se caracteriza por un canto redondeado con estrellas en relieve, diferente al borde de alambre utilizado en otras emisiones tempranas del mismo año.
Se estima que alrededor de 50 ejemplares de esta variante fueron preservados originalmente para museos, diseñadores y personas vinculadas al proceso de acuñación. Sin embargo, se desconoce la cantidad exacta que sobrevivieron a día de hoy. Aun así, el consenso actual sugiere que la mayoría de las monedas originales aún existen, aunque muy pocas se encuentran en condiciones excepcionales.
El valor más alto dentro de esta variante corresponde a monedas que presentan rasgos propios de una acuñación de prueba, conocidas como Proof. Estas piezas se distinguen por una definición superior de los detalles, superficies más limpias y marcas de pulido específicas del proceso experimental.
Las monedas más valiosas de la variante Rolled Edge, perteneciente a la serie Indian Head, comparten varias características técnicas. Entre ellas, se destacan:
En estos ejemplares, detalles que normalmente no se perciben con claridad, como el punto posterior a la palabra LIBERTY en la diadema o las plumas más elevadas del ala del águila, aparecen definidos con precisión. Esta nitidez es uno de los factores centrales para su clasificación en grados altos por los servicios de certificación.
Estas especificaciones, combinadas con una tirada extremadamente reducida y un estado de conservación excepcional, explican su posición entre las monedas más relevantes de la historia numismática de EE.UU.
El valor de estas piezas depende en gran medida de su autenticidad, grado de conservación y certificación. Los ejemplares comunes de la serie Indian Head tienen cotizaciones significativamente menores, pero las variantes Rolled Edge con características Proof alcanzan cifras millonarias.
Un ejemplar certificado con grado PR67 fue vendido en Heritage Auctions en octubre de 2025 por US$2.4 millones. De acuerdo con las guías de precios de PCGS, la combinación de demanda sostenida y oferta extremadamente limitada podría llevar el valor de estas monedas hasta cifras cercanas a los US$4.25 millones.
Por estas razones, la moneda de oro de US$10 de 1907 en su variante Rolled Edge se mantiene como una de las piezas más codiciadas por coleccionistas y especialistas.

