El Informe de Ciberseguridad 2026 se basa en un análisis directo de la actividad global de ataques, que abarca ataques impulsados por IA, operaciones de ransomware, entornos híbridos e ingeniería social multicanal. Documenta cómo se ejecutan estas técnicas en la práctica, a escala, en diferentes industrias y regiones.
Los datos apuntan a un patrón claro. Los ataques han ido más allá de los métodos aislados, combinando deliberadamente IA, abuso de identidad, ransomware, infraestructura perimetral e interacción humana en campañas coordinadas que avanzan más rápido de lo que la mayoría de los programas de seguridad están diseñados para gestionar.
La adopción de la IA en las empresas se aceleró más rápido que la mayoría de los controles de seguridad. Los atacantes la siguieron de inmediato y ahora está integrada en toda la cadena de ataque. Los datos recopilados de entornos de IA empresarial muestran:
Estos no fueron experimentos aislados. Ocurrieron dentro de los flujos de trabajo empresariales, los sistemas de atención al cliente y las herramientas de productividad interna.
La infraestructura que soporta los sistemas de IA también está siendo atacada activamente. Un análisis realizado por Lakera, una empresa de Check Point, examinó aproximadamente 10 000 servidores del Protocolo de Contexto de Modelo (MCP) y encontró vulnerabilidades de seguridad en el 40 % de ellos.
Los sistemas de IA ahora forman parte del tejido operativo de las organizaciones. Cuando fallan, lo hacen de forma estrepitosa y a gran escala.
Las operaciones de ransomware continuaron aumentando en volumen, a la vez que se volvieron más distribuidas y automatizadas. En 2025, la actividad del ransomware se fragmentó en unidades más pequeñas, rápidas y especializadas, respaldadas por la automatización de la IA. El resultado fue un aumento de los ataques, un menor tiempo de permanencia y una mayor presión operativa sobre los equipos de seguridad.
El informe muestra:
Estos ataques rara vez dependían de vulnerabilidades novedosas. Se basaban en el acceso ya existente y en la capacidad de actuar con rapidez una vez dentro.
‘La IA se utiliza cada vez más para mejorar las operaciones de selección de objetivos, negociación y presión, especialmente en escenarios de extorsión basados únicamente en datos. Más de la mitad de las víctimas conocidas de ransomware residían en Estados Unidos’, afirma Ángel Salazar, Gerente de Ingeniería de Canales para América Latina de Check Point Software.
Esta fragmentación ha reducido la previsibilidad y aumentado el volumen, lo que dificulta la interrupción del ransomware mediante acciones de control específicas.
El factor de riesgo más constante en todos los sectores no fue la calidad de las herramientas, sino la expansión operativa. A medida que las empresas operan con dispositivos locales, entornos en la nube e infraestructura perimetral, los atacantes aprovechan la exposición resultante. El informe destaca cómo:
La complejidad híbrida no es solo un desafío de gestión. Es una ventaja operativa para los adversarios.
En 2025, la actividad cibernética respaldó cada vez más objetivos de conflicto más amplios.
Las campañas observadas muestran:
La exposición no gestionada permite que el reconocimiento se convierta rápidamente en una herramienta operativa.
El correo electrónico sigue siendo el principal mecanismo de entrega de archivos maliciosos, pero ya no actúa solo. Los datos muestran:
Los atacantes ahora coordinan el correo electrónico, la web, el teléfono y los canales de colaboración para manipular a los usuarios y eludir los controles técnicos.
En todas las categorías, el informe muestra que los atacantes combinan velocidad, automatización y confianza para escalar sus operaciones.
Se registró un aumento del 18% en los ciberataques interanual y del 70% desde 2023. Para 2025, las organizaciones se enfrentaron a un promedio de 1968 intentos de ataque por semana. El sector educativo experimentó el mayor volumen de ataques, mientras que sectores como la salud, el gobierno, la energía, la automoción, la hostelería y la agricultura registraron aumentos significativos.
El Informe de Ciberseguridad 2026 reúne estos datos para ayudar a los líderes de seguridad a comprender no solo las amenazas individuales, sino también cómo se conectan.
Para los CISO y los equipos de seguridad que planifican el próximo año, el mensaje es claro:


