Un final polémico, un escenario que se ajusta a los dos equipos que protagonizaron el partido. Barracas Central y Deportivo Riestra son apuntados por la cantidad de fallos controvertidos con los que fueron favorecidos desde la irrupción de ambos en la Liga Profesional, y en el juego que los emparejó, por la tercera fecha del torneo Apertura 2006, los contrapuntos no faltaron.
Las decisiones auxiliaron al Guapo, que llegó a un agónico empate 1 a 1, luego de la intervención del VAR y la convalidación de la observación por parte del árbitro principal del encuentro, Bruno Amiconi. El club que preside Matías Tapia, hijo de Claudio Chiqui Tapia, actual presidente de la Asociación del Fútbol Argentino, y que tiene como capitán a Iván Tapia, el cuarto de los hijos que el máximo dirigente del fútbol nacional tuvo en su relación con Paola Moyano, hija de Hugo, sindicalista y secretario general del gremio de Camioneros, descubrió en un penal la acción para rescatar un punto en su remodelado estadio de la calle Luna.
“Yo con vos no hablo más”, le dijo Ignacio Arce, capitán de Riestra, mientras caminaba sobre la línea del arco, cuando Amiconi ofrecía las últimas palabras protocolares antes de que Rodrigo Insua ejecutara el penal y marcara el empate de Barracas Central. Una igualdad por la que el Guapo no enseñó argumentos futbolísticos y tampoco demostró espíritu por revertir un desarrollo que se hizo empinado desde el primer tiempo, cuando Antony Alonso empujó al gol uno de los escasos movimientos en los que uno de los equipos logró encadenar pases. El tedio dominó: la pelota viajó sin rumbo de un área a la otra, siendo el Malevo el que sin destacarse al menos enseñaba intenciones, un libreto al que le faltaba completar las últimas páginas para cautivar.
El guardavalla Arce y Amiconi ya habían tenido una situación previa a la frase que disparó el arquero. Con el marcador 1-0, Herrera anotó con una espléndida definición desde fuera del área el segundo gol de Riestra, aunque el repaso del VAR, donde estuvieron los árbitros Héctor Paletta y Lucas Germanotta, detectó una infracción en la acción previa a la conquista. Arce corrió desde su área hacia la zona donde se ubica el monitor que retransmite las jugadas y el árbitro lo castigó con una tarjeta amarilla.
Después de mirar las imágenes, y siguiendo las instrucciones, explicó a los protagonistas, hinchas presentes en el estadio y a los televidentes, la decisión que tomó: “Luego de la revisión observo falta en el inicio de la APP del jugador N°27 [Jonatan Goitía] de Riestra: reanudamos con tiro libre directo, sin tarjeta”, relató Amiconi, cuyo rostro por momentos era tapado por Herrera, mientras que las cámaras de la transmisión de TV captaban una sonrisa irónica del director técnico de Riestra, Gustavo Benítez.
El reloj señalaba 30 minutos del segundo tiempo y aunque la diferencia en el resultado era escasa, Riestra manejaba el desarrollo. El partido se jugaba bajo sus reglas: achicar los espacios, defender cerca del área propia y replicar con contraataques con Herrera y Alonso. La cesión de la pelota a Barracas Central no era una jugada temeraria, el Guapo carecía de ideas para elaborar riesgo. Pero nublados, los equipos apelan a la sucesión de centros con el objetivo de encontrar el error, la grieta en el rival, ante la ausencia de desequilibrio. Y a través de ese método llegó la segunda y principal polémica de la calurosa tarde.
La pelota salió del área de Riestra tras un despeje de Pablo Monje y una vez impulsada por su compañero Nicolás Watson, el Malevo construyó un ataque veloz que finalizó con la infracción dentro del área de Yonatthan Rak sobre Herrera. Sin dudar, Amiconi –tiene asistencia perfecta en el Apertura 2026, porque fue designado para los juegos entre Banfield vs. Huracán y luego Platense e Instituto;- cobró el foul...
Nuevamente un llamado desde la cabina del VAR congeló la determinación y nadie entendía cuál era el motivo para retrasar la ejecución del penal. Cuando señalizó que iría a mirar la acción, el director técnico de Riestra, el pergaminense Benítez, explotó; antes, el entrenador había intentado pedir explicaciones al cuarto árbitro, Gastón Iglesias, aunque todo lo que rodeaba la escena era confusión.
Volvió de mirar la jugada, continuó hablando a través del intercomunicador con quienes actuaron en el VAR y casi desde el punto del círculo central y con el arquero Arce a metros, comunicó: “Luego de una revisión en campo observó un movimiento de mano deliberada del jugador N°16 [Watson] del club Riestra. Se reanudará con tiro libre penal a favor de Barracas”. En la previa del rechazo y de la mano, Facundo Bruera, que ingresó en el segundo tiempo en Barracas Central, cargó desde atrás contra dos zagueros de Riestra –uno quedó tendido en el piso-, pero el VAR no analizó o directamente descartó esa secuencia. Lo concluyente: el juego pasó de un penal favorable a Riestra y expulsión del defensor Rak a penal para Barracas Central.
Con la decisión tomada, en el banco de suplentes de Riestra se miraban incrédulos. Benítez levantó los dos brazos y los agitó para indicar “no va más”, los futbolistas sonreían descreídos de lo que ocurría en el campo de juego. Las dos polémicas sanciones, Amiconi las tomó después de ser convocado por el VAR. No había enseñado errores groseros hasta ese momento y sostenía con autoridad el desarrollo. En ninguna de las dos oportunidades mantuvo su decisión inicial –algo que cada vez pasa menos, como si el VAR manejar la autoridad, aunque es el árbitro principal del encuentro es el que tiene la última palabra- y las suspicacias rodearon su desempeño.
Platense, de 39 años y agente penitenciario, en su carrera protagonizó dos episodios que son recordados en el ambiente: en 2017 recibió una brutal golpiza de hinchas locales en un partido entre Juventud (Pergamino) e Independiente (Chivilcoy), por el torneo Federal B; tres años atrás, incomprensiblemente empujó al futbolista Gabriel Sarmiento, de Sansinena, en un cotejo entre ese equipo y Huracán Las Heras, por el torneo Federal A. En Primera acumula siete partidos y cuatro de la Copa Argentina; en Primera Nacional, 66, y 50 en el torneo Federal A.
Barracas Central y Riestra, el duelo entre el Guapo y el Malevo, terminó en empate. Dos clubes envueltos en las polémicas y las decisiones controversiales no escaparon a ese estereotipo. Como en hace un puñado de meses, cuando lo eliminó de los playoffs del torneo Clausura 2025, la desconfianza acompañó al equipo de la familia Tapia, como en el estreno con River en el actual Apertura... El fútbol argentino no se cansa de teñirse de manchas.

