Un destacado historiador presidencial señaló una llamativa ironía detrás del primer viaje del presidente Donald Trump en su jet catarí el miércoles.
El año pasado, los cataríes le regalaron a Trump un jet valorado en más de 400 millones de dólares, que posteriormente fue renovado de punta a punta con dinero de los contribuyentes estadounidenses. Trump estrenó el avión el miércoles, volando a Dakota del Norte para la inauguración de la Biblioteca Presidencial Theodore Roosevelt, un movimiento que encendió varias alarmas para el historiador Douglas Brinkley.

"No sé qué estadounidense puede aplaudir la idea de que [Catar] le regale un avión como este a Donald Trump y que esté en la biblioteca presidencial. Realmente da la sensación de que la Casa Blanca tiene un cartel de 'se vende' y de que se puede, se puede traficar con influencias", le dijo a Anderson Cooper de CNN en "AC360."
Brinkley señaló que era irónico que Trump utilizara el jet para tal ocasión, dado que Roosevelt fue un férreo defensor de la lucha contra la corrupción durante su mandato.
Trump, por otro lado, parece haber abrazado la corrupción, ya que los informes indican que se ha beneficiado enormemente de su cargo, argumentó Brinkley.
"No podemos simplemente ignorar esto", dijo Brinkley. "Los ciudadanos estadounidenses tienen que saber cómo ganó esos 2.000 millones de dólares y hablar realmente de ello, porque la parte de las criptomonedas, para mí, es increíble cómo puede estar jugando a estos juegos con ello."

