Muhyiddin Yassin anunció ayer la disposición de Bersatu a enfrentarse frontalmente a PAS tras la crisis interna de PN.
PETALING JAYA: La declaración de Muhyiddin Yassin de que Bersatu está dispuesto a enfrentarse a PAS "de lleno" podría volverse en su contra, según analistas que consideran que la ruptura entre los dos principales partidos de Perikatan Nasional (PN) beneficiará a Pakatan Harapan (PH) y a Barisan Nasional (BN).
Azmi Hassan.
El miembro del Consejo de Profesores Nacionales, Azmi Hassan, afirmó que Bersatu corre el riesgo de ser el más perjudicado, señalando que el partido ha dependido en gran medida de PAS, especialmente de su maquinaria electoral.
"En realidad, Bersatu no debería declarar a PAS como enemigo, sino como socio de cara a las elecciones.
"Sería mejor que Bersatu declarara a PH y a Umno-BN como sus enemigos", dijo a FMT.
Comentó la declaración de Muhyiddin de que Bersatu está listo para enfrentarse frontalmente a PAS tras la ruptura de relaciones por parte de este partido.
La crisis interna de PN comenzó con el asunto del traspaso del cargo de Menteri Besar de Perlis, que provocó el fin de la cooperación entre ambos partidos y ahora se ha agravado con los intentos de expulsar a Bersatu.
La semana pasada, el presidente de PAS, Hadi Awang, afirmó que su partido estaba obligado a romper relaciones con Bersatu porque este se había vuelto demasiado ambicioso en la búsqueda del poder y no priorizaba la unidad malayo-islámica.
Ayer, Muhyiddin declaró que Bersatu seguirá permaneciendo en PN y utilizará el símbolo de la coalición en las elecciones estatales de Johor y Negeri Sembilan, programadas para el 11 de julio y el 1 de agosto próximos.
Por su parte, Syaza Shukri, de la Universidad Islámica Internacional de Malasia, señaló que Bersatu enfrenta un riesgo mayor al tener que competir contra la maquinaria de PAS, más organizada y experimentada.
Indicó que la ruptura también plantea interrogantes sobre el rumbo de la cooperación tras las elecciones, incluidas las más inmediatas, las elecciones estatales de Johor y Negeri Sembilan.
"Si PAS realmente no quiere cooperar con Bersatu, surge la pregunta de si Bersatu acabará uniéndose a PH.
"Si eso ocurre, el bloque opositor ya no será visto como representante de la mayoría de los votantes malayos como antes", afirmó.
Mazlan Ali.
Mazlan Ali, de la Universidad Tecnológica de Malasia, señaló por su parte que el enfrentamiento entre PAS y Bersatu fragmentará el voto malayo, que ha sido hasta ahora el núcleo de la fortaleza de PN.
Indicó que se espera que PAS sea más dominante en sus bastiones como Kelantan, Terengganu, Kedah y Perlis, mientras que Bersatu podría ser más competitivo en algunas zonas de la costa oeste y del sur de la Península.
"Cuando PAS y Bersatu se separen, los votantes indecisos también se alejarán.
"Quienes antes apoyaban a PN por ver que la coalición era sólida puede que ya no tengan confianza y busquen una nueva alternativa", afirmó.