Nueva York se prepara para un nuevo proyecto que beneficiará a un millón de neoyorquinos en el estado para la primavera boreal de 2026. Se trata del Champlain Hudson Power Express (CHPE, por sus siglas en inglés), una obra diseñada para suministrar electricidad limpia desde Quebec, Canadá, hasta la ciudad de Nueva York.
El proyecto prevé cubrir el 20% de las necesidades energéticas de la ciudad de Nueva York. Para ello, suministrará 1.250 MW de electricidad renovable mediante dos cables de cinco pulgadas de diámetro que la transportarán de manera invisible (subterránea y subacuática), según consignaron el sitio web de la obra y The New York Times.
La línea va a recorrer 339 millas (545 kilómetros) desde la frontera entre Estados Unidos y Canadá hasta Astoria.
El punto final será una estación convertidora de cero emisiones en Queens, construida sobre un antiguo emplazamiento de tanques de almacenamiento de petróleo de los años cuarenta.
El proyecto es una de las mayores inversiones realizadas en Nueva York, con una inversión inicial de US$6000 millones.
Una vez finalizado, se espera generar US$49.500 millones para el estado en sus primeros 30 años de operación.
“Este proyecto de US$6000 millones será una de las mayores inversiones en la historia del estado de Nueva York y creará más de 2000 empleos durante su construcción”, cita el sitio web de la obra sobre los beneficios de la línea hidroeléctrica.
Las municipalidades locales, por su parte, van a recibir US$1700 millones en nuevos ingresos fiscales durante los primeros 25 a 30 años.
Tras años de planificación, la construcción comenzó de manera formal en 2022. En marzo de este año, la estación de Astoria inició las pruebas del sistema antes de su puesta en marcha oficial.
Con este cronograma, se espera que la iniciativa esté operativa en mayo de 2026.
No obstante, hay preocupaciones debido a la sequía en Quebec, que ha reducido los niveles de los embalses, y a la posibilidad de que el suministro se vea afectado durante los inviernos fríos si Canadá necesita priorizar su propio consumo.
“Este es un problema muy grave para Quebec, ya que casi toda su electricidad se genera a partir de represas hidroeléctricas”, dijo Robert McCullough, director de McCullough Research, una empresa de consultoría energética en Portland, Oregon.


