Katie Hobbs, gobernadora de Arizona, presentó el presupuesto anual ejecutivo para el año fiscal 2027. Este incluye tres inversiones para mitigar el efecto de las temperaturas altas y los incendios forestales.
La gobernación comunicó la organización de los fondos a través del sitio web oficial. Allí, expuso que el presupuesto tendría como foco financiar programas que protejan el futuro del agua de Arizona, reducir los costos de energía y ampliar la mitigación del calor extremo.
“La Oficina se compromete a crear una Arizona sostenible y próspera para las generaciones futuras. La Propuesta de Presupuesto Ejecutivo de la gobernadora Hobbs para el año fiscal 2027 demuestra un firme compromiso con el futuro del estado al abordar sus desafíos más urgentes”, declaró Maren Mahoney, Directora de la Oficina de Resiliencia del Gobernador de Arizona.
Las iniciativas financiadas en la propuesta incluyen más de US$10 millones para mitigar los efectos del calor, US$30 millones para establecer el Fondo de Protección del Río Colorado y más de US$20 millones para combatir y responder a los incendios forestales.
“Arizona se enfrenta a temperaturas más altas, desafíos relacionados con el agua y un creciente riesgo de incendios forestales, y estamos actuando”, dijo la gobernadora desde su cuenta X.
La inversión de US$10 millones surgió luego de que en 2024 fuera el año más caluroso en la historia de Phoenix. Esta suma se desglosará en cinco partes, de acuerdo con la propuesta completa del presupuesto:
En el caso del segundo desembolso, se prevé crear un Fondo de Protección para el Río Colorado para financiar programas de conservación, reducción de consumo y mejoras en la infraestructura de agua.
Con este nuevo fondo, se plantea obligar a los centros de datos a pagar una tarifa de US$0.01 por galón de agua utilizado, lo cual generaría más de seis millones de dólares anuales.
Asimismo, incluye un depósito anual de US$9,5 millones en el Fondo de Tarifas de Calidad del Agua para garantizar la limpieza y seguridad del agua potable y superficial en Arizona.
Los US$20 millones restantes buscan combatir y responder a incendios forestales. Con ese ingreso, el Estado puede prepararse para la próxima temporada. El año pasado se registraron 1701 incendios que quemaron más de 245,000 acres.
“El financiamiento adicional garantizará que el Estado pueda seguir apoyando a las localidades que se vean afectadas de manera negativa por grandes desastres, a pesar de la menor confiabilidad y financiación del gobierno federal en tiempos de emergencia”, detalla el escrito de la gobernación.

