Una investigación científica reciente analizó restos fósiles hallados en el noreste de Escocia para reclasificar a los prototaxitas, unos organismos que dominaron la tierra durante el período Devónico. Los resultados publicados en la revista Science Advances exponen datos inéditos sobre esta forma de vida extinta que intrigó a los especialistas desde mediados del siglo XIX.
Los prototaxitas habitaron la Tierra en una época de transformaciones ecológicas profundas. El período Devónico, denominado a menudo la “Era de los Peces”, marcó la colonización definitiva de la tierra firme por organismos complejos. En aquel entonces, solo la vegetación baja y animales pequeños sostenían un estilo de vida terrestre.
La presencia de los prototaxitas resultaba extraña en ese paisaje primitivo. Estos organismos fueron las primeras formas de vida de gran tamaño en los entornos terrestres. Se elevaban como columnas lisas de hasta ocho metros de altura. Carecían de ramas, hojas, flores o raíces verdaderas.
La hipótesis más aceptada sugería que se trataba de un tipo de hongo colosal. Esta idea llevó a algunos investigadores a imaginar un entorno primitivo donde hongos gigantes reemplazaron a los árboles, según recuerda el portal IFLScience.
El debate científico cambió con el estudio de una especie más pequeña denominada Prototaxites taiti. Los investigadores centraron su trabajo en fósiles hallados en el yacimiento paleontológico de Rhynie Chert, ubicado en el noreste de Escocia.
Este sitio tiene una antigüedad aproximada de 407 millones de años y posee una conservación excepcional de plantas, hongos y animales. El estado de los fósiles permite realizar análisis microscópicos y químicos que rara vez son posibles en muestras tan antiguas.
El equipo utilizó láseres, imágenes 3D y microscopía confocal para examinar el interior de los organismos. El espécimen presentaba tres tipos distintos de tubos interconectados por densas regiones de ramificación y conformaban una estructura tridimensional elaborada. Esto contrasta con las simples redes de filamentos típicas de los hongos modernos.
Los científicos examinaron la “huella química” del fósil con la ayuda de inteligencia artificial. Un informe de un sitio web especializado en la materia destaca este proceso. El análisis buscó sustancias como la quitina, el quitosano y el betaglucano. Estos polímeros resultan esenciales para las paredes celulares de todos los hongos conocidos.
Los resultados mostraron su ausencia total. Tampoco se detectaron biomarcadores fúngicos como el perileno. Estos compuestos sí aparecen en otros hongos conservados en el mismo bloque de roca. Este dato permitió descartar la degradación por el paso del tiempo. El hallazgo reforzó la evidencia de que el grupo no pertenece al reino Fungi.
Los autores del estudio concluyeron que los prototaxitas no corresponden a ningún grupo vivo actual. El enfoque integrado “socava la hipótesis de que Prototaxites taiti fuera un hongo”. La investigación respalda su clasificación como parte de “un linaje eucariota extinto, no descrito previamente”. Esto refuerza la posibilidad de que la historia de la vida en la Tierra incluya experimentos evolutivos muy diferentes a los ya clasificados.
Este contenido fue producido por un equipo de LA NACION con la asistencia de la IA.

