Las regiones Centro y Noreste del país cerraron en 2025 como líderes en demanda y actividad inmobiliaria industrial según el análisis Panorama Inmobiliario Industrial en México 4Q 2025 de Datoz, ambas empataron con Ciudad de México y Monterrey como principales mercados respectivamente, informó Pablo Quezada, director de la firma.
El centro concentra el 30% de la absorción nacional de los espacios industriales, abarca los mercados de Estado de México, Puebla, Hidalgo y Ciudad de México, esta última concentró el 91% de la absorción bruta en la región al cierre del año, como resultado de la demanda logística del centro del país.
En el trimestre anterior, la absorción bruta alcanzó su pico más alto del año, con más de 400,000 metros cuadrados (m²) comercializados. Los inicios de construcción son superiores a 250,000 m² de superficie por un auge en proyectos construidos a la medida, Built to Suit (BTS) que representaron “casi el 77% con respecto a los especulativos”, explicó Silvia Gómez, especialista en la zona.
Este fenómeno se atribuye a la disponibilidad de terreno en corredores como Huehuetoca y Zumpango, que permitió hacer proyectos BTS, toda vez que el submercado Cuautitlán, Tepotzotlán y Tultitlán (CTT) tiene menor disponibilidad estamos viendo justo demanda de naves muy grandes, de gran tamaño, de arriba de 40,000 m², hasta los 99,000 m²".
Tal es el caso de Mercado Libre que “prácticamente cada trimestre o cada seis meses nos enteramos de una operación de este tamaño en la región”, sobre todo en el Estado de México.
La región Noreste compuesta por los mercados de Monterrey, Saltillo, Reynosa, Matamoros, Nuevo Laredo y La Laguna, cerró 2025 con 34 millones de metros cuadrados, la mayor oferta del país, en absorción bruta significó el 33% nacional.
La fortaleza del sector industrial benefició directamente a la región Noreste durante 2025, con operaciones de gran escala que incluyeron “ocho cierres que ocuparon entre los 20,000 y los 30,000 m²”, detalló Emilio Ibarra, analista de la zona.
El desarrollo de nuevos proyectos mantuvo un ritmo constante durante todo 2025, el modelo especulativo dominó la actividad, un esquema que permite adelantar la construcción de naves industriales en anticipación a la demanda y es característico en la región.
El 2026 arranca con buenas perspectivas basadas en el desempeño de los dos últimos trimestres de 2025, caracterizado por picos en absorción y arranques de construcción; aunque el futuro inmediato estará sujeto a la evolución de variables macroeconómicas “ya veremos cómo se comporta a futuro con el tipo de cambio y la inflación”, estos factores podrían influir en los costos de desarrollo y en la estabilidad de las rentas.
La persistente desigualdad en la infraestructura energética fue señalada por los especialistas como una limitante al desarrollo industrial, “hay mercados que demandan más por el tipo de industria, sobre todo manufactura, y centros de datos”; a esto se suma la preocupación por la seguridad en las carreteras, un factor logístico que ya afecta a los transportistas y a la eficiencia de las cadenas de suministro industriales.
La resolución de estas problemáticas serán determinantes para que el crecimiento industrial se consolide y no se convierta en “una oportunidad perdida para el país”, finalizó el directivo.

